¿Tienes hipertiroidismo subclínico? Mira esto

Llegamos a consulta y nos encontramos con un diagnóstico de hipertiroidismo subclínico. La TSH sale reprimida, por debajo de 1 y la T4 en rango. Aparentemente normal, sin síntomas pero comenzamos a buscar por la red qué significa esta información y nos invade el miedo.

Para dominar y entender la etiología de las disfunciones tiroideas es fundamental estudiar bien todos los parámetros relacionados con esta glándula. En la práctica no se hace o se hace pobremente. Esto da lugar a la inventiva, la experimentación precoz y a diagnósticos muy atrevidos e imprecisos que ponen a la persona en mal lugar.

¡Qué mal se llevan en consulta los problemas de tiroides! Es increíble.

Si tienes hipertiroidismo subclínico y no tienes síntomas aún relacionados con un nivel exagerado de hormonas tiroideas en sangre, este artículo te interesa.

¿Por qué tienes hipertiroidismo subclínico?

Esta es la pregunta a responder, desde el primer minuto. No puedes salir de consulta sin saberlo.

El médico lo único que nos hace es etiquetarnos. A partir de aquí apáñatelas y buena suerte. Nos recomiendan eliminar la sal yodada, las algas y los suplementos de yodo. Nada más.

Perfecto, pero repito: ¿por qué tienes hipertiroidismo subclínico?

La dinámica clínica es evaluar la TSH y la T4. En función de estos valores confirman el problema. TSH baja y T4 en rango indica subclínico. TSH baja y T4 alta nos indica hipertiroidismo de carácter primario.

Esto no nos explica por qué estamos en esta situación, por ello tenemos que añadir otros hallazgos clínicos como los anticuerpos contra la TPO, anticuerpos contra el receptor de la TSH, proteína C reactiva, fracción libre de T3, T3 reversa, yodo en orina entre otros.

La realidad es que estos parámetros no te los miran de primera mano. Salvo que el hipertiroidismo esté muy descontrolado. Si no miramos estos valores, nunca sabremos por qué tenemos hipertiroidismo.

El hipertiroidismo subclínico es algo muy común en la población actual, especialmente en mujeres. Las 3 situaciones que más despiertan esta casuística son el embarazo, los anticuerpos y las infecciones.

Hipertiroidismo subclínico por embarazo

Durante el embarazo los altos niveles de la hCG que comparte subunidad con la TSH interactúan con el receptor de tirotropina en la tiroides. Esto fomenta la producción y liberación de hormonas tiroideas a la sangre. Cuando son más altas de lo normal, especialmente la T3, esta se une a los receptores hipotalámicos y suprime la síntesis endógena estimulada por la TRH.

Entonces, tu hipertiroidismo subclínico está alimentado por una elevación de la hCG en el primer trimestre de embarazo. Las mujeres que no estén embarazadas pueden presentar también niveles elevados de hCG si hay quistes en el útero o en el ovario.

Hipertiroidismo subclínico por anticuerpos

Los anticuerpos TRAB, anticuerpos microsomales y las inmunoglobulinas estimulantes de la tiroides como la TSI o la TGI son culpables también de producir hipertiroidismo. Pueden preparar el debut de la enfermedad de Graves, un hipertiroidismo de carácter inmunitario.

La inflamación de bajo grado suele ser la culpable, relacionada con la alimentación (soja, gluten, metales pesados, hiperglucemias, lectinas vegetales), el estrés, el abuso de medicamentos o la falta de sueño.

Progresivamente este estado va incentivando la producción de anticuerpos que dañan la tiroides. Cuando el coloide se daña libera a la sangre triyodotironina, yodo y T4 que promocionan las crisis hipertiroideas: diarreas, taquicardias, caída del cabello, temblores, sudoración, insomnio, ansiedad, catabolismo proteico y pérdidas bruscas de peso.

Entonces, tu hipertiroidismo subclínico te está avisando de que tienes que cambiar de hábitos cuanto antes. Por esto la TSH está reprimida. Hay que pedir anticuerpos en tu analítica obligatoriamente.

Hipertiroidismo subclínico por infecciones

Es otra de las razones que explican el hiper. Estamos expuestos a multitud de virus, bacterias, gérmenes y microorganismos que atentan contra nuestra salud. En muchos momentos de la vida consiguen su propósito e invaden nuestra sangre durante un tiempo. Algunas infecciones son silentes, es decir, estás siendo atacado pero no te das cuenta (síntomas) porque tu sistema inmunitario está combatiendo a los atacantes.

Después de la guerra siempre quedan cadáveres, basura, detritus y desechos que conviene retirar del medio para no entorpecer el metabolismo de nuestras células. Mientras la infección esté presente se produce una tormenta de citoquinas proinflamatorias, migración de neutrófilos, linfocitos y moléculas proteolíticas que rompen los tejidos blandos.

Las inmunoglobulinas tipo G, que son anticuerpos diseñados para luchar contra virus y parásitos pueden estar involucradas con la elevación de anticuerpos TRAB y dañar el tejido tiroideo sano. La tiroides se ve estimulada o atacada pudiendo soltar a la sangre demasiada hormona tiroidea. No olvidemos que en cuanto en plasma haya niveles exagerados de T3 la TSH liberada por la hipófisis disminuye.

Un marcador interesante es la proteína C reactiva, la IgG, los eosinófilos, neutrófilos y la ferritina. Nos proporcionan información adicional sobre sí la infección está presente o si se ha superado con éxito.

Otras causas de hipertiroidismo subclínico

Hay más factores por supuesto, entre ellos los niveles bajos de globulina fijadora de tiroxina, niveles bajos de cortisol, fatiga adrenal, dietas bajas en selenio y zinc, niveles bajos de T3 reversa, exceso de yodo en la sangre, mala organificación del yodo en la tiroides, toxemia metálica y algunos medicamentos como los antidepresivos, las estatinas, la metformina y los antipsicóticos podrían dar falsos casos de hipertiroidismo subclínico.

En definitiva, es conveniente ser cautos y pedir en las analíticas marcadores distintos a los de rutina.

Si nos dejamos llevar por la norma, el médico te invitará a quitar tu tiroides con cirugía o envenenándola con carbimazol o Tirostat. Un mal negocio para tu salud. Para ellos es preferible que te quedes hipotiroidea, más fácil de tratar. No permitas que te lo hagan sin antes profundizar en el problema. Salvo que haya nódulos malignos o cáncer la tiroides no es necesario extirparla.

Al igual que el hipo el hipertiroidismo se lleva muy mal y el paciente es el que acaba pagando el pato.

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