Vitamina D puede prevenir la Diabetes a largo plazo

vitamina d y diabetes 3

La Vitamina D es uno de los nutrientes esenciales más importantes para la salud humana. Su relevancia abarca multitud de procesos endógenos y subestimar la profunda actividad biológica que posee, no beneficia en nada a aquéllos que desean prevenir enfermedades a largo plazo. Estudios recientes, muestran otra vez el papel preventivo de la Vitamina D frente a la Diabetes y he considerado interesante traerlo aquí brevemente resumido.

Insulina y Vitamina D

Sabemos que la diabetes sigue siendo un dolor de cabeza para médicos y centros hospitalarios, según las estadísticas 1 de cada 3 personas será diabética en los próximos 10 años. Por ello, es necesario actuar en materia de prevención y concienciar al pueblo de la importancia que tiene nutrirnos correctamente. Existen muchas vitaminas y minerales que pueden ayudar a prevenir la aparición de Diabetes Mellitus, como el cromo, la niacina, la tiamina o la vitamina D entre otros. Esta última es la que quiero tratar, ya que en estos 3 últimos años se ha sometido a investigación por algunos expertos que creen que a largo plazo podría ser un fuerte coadyuvante en el tratamiento para la diabetogénesis.

El 90% de los diabéticos en el mundo padecen diabetes tipo 2, donde la insulina que sintetiza nuestro páncreas es insuficiente o ineficaz, debido a una resistencia por parte de los tejidos periféricos. La diabetes tipo 2 suele ir acompañada de otros problemas de salud, como sobrepeso, dislipidemias, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, englobados dentro de lo que conocemos como síndrome metabólico. Este síndrome, si no se revierte puede desencadenar multitud de patologías, siendo la más grave el fallo cardíaco.

A pesar de que no hay todavía fuertes indicios de que la Vitamina D sea útil para combatir la enfermedad, cada vez salen a la luz más investigaciones que correlacionan los niveles bajos de esta vitamina con el incremento del riesgo de desarrollar diabetes en el futuro. La Vitamina D activa (calcitriol) participa directamente en el metabolismo de calcio y fósforo a nivel intestinal, pues sin ella no podrían absorberse estos minerales correctamente. Unos niveles bajos de calcio y fósforo incentivan su actividad favoreciendo la absorción en el epitelio del duodeno y yeyuno proximal.

A nivel popular, al calcio se le entiende únicamente como un nutriente que se encarga de fortalecer los huesos, sin embargo, dentro del organismo ejerce más funciones como estabilizador de membranas celulares, transmisión nerviosa, regulador del ritmo cardíaco, mantenimiento del tono muscular, liberación de neurotransmisores o cofactor enzimático. Curiosamente la liberación de insulina sólo se puede dar si hay una suficiente cantidad de calcio intracelular.

VITAMINA D y diabetes

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Sabiendo que la vitamina D repercute en los niveles de calcio séricos, cualquier persona entendería que niveles bajos de calcitriol supondrían menores niveles de calcio en sangre, con la consecuente pérdida de la capacidad funcional de este mineral. El problema es que la medicina no es una ciencia exacta aunque intente serlo, por lo que siempre es interesante conocer estos mecanismos en profundidad. No encontramos mucha luz al respecto, pero la imagen que he dejado es bastante ilustrativa, perteneciente a una reciente investigación que la tendréis al final del artículo.

La vitamina D ejerce un estímulo sobre las células beta del páncreas para que éstas liberen insulina, ya que aumenta la concentración de calcio intracelular a través de unos canales de voltaje no selectivos (no se han elegido expresa o específicamente). Asimismo, se viene conociendo desde hace décadas su papel inmunomodulador, al unirse sobre todo al receptor de calcitriol, actuando sobre monocitos, células dendríticas y linfocitos T y B. Hay escasa evidencia científica sobre si la vitamina D es un claro coadyuvante en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, de ahí que nunca se la tenga en consideración en estas situaciones, sin embargo, siempre hay mejor pronóstico y menor riesgo cuando los niveles de vitamina D son correctos. La ingesta mínima diaria recomendada en adultos es de 600 U.I aunque nunca esta de más aportar un complemento alimenticio rico en colecalciferol un par de veces en semana que nos aporte el doble o el triple de esa cantidad, si no tomamos suficientes horas de sol claro. La vitamina D es liposoluble, por lo que no es estrictamente necesario consumirla todos los días.

Recordad que en este post podéis identificar si tenéis un déficit de esta vitamina.

¡A seguid sanos/as no lo olvidéis!

Referencias:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30694916

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28062940

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27932304

https://scielo.conicyt.cl/pdf/rmc/v138n10/art%2017.pdf

 

Autor »El rincón del sano

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