¿Es la psoriasis un problema común?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica no contagiosa. En ella, las células de la piel de las zonas afectadas se reproducen mucho más rápido que las de una persona sin psoriasis provocando la formación de placas rojas, gruesas y escamosas en la piel.

Esta enfermedad, aunque puede aparecer a cualquier edad, suele tener más frecuencia entre los 20 y 30 años y los 50 y 60 años y ya afecta a más de 100 millones de personas en el mundo. El componente psicológico que acompaña a la psoriasis afecta muchísimo debido a las repercusiones físicas y psicológicas no solo al paciente, también a la familia.

Como ya hemos comentado, cabe tener en cuenta que la psoriasis no es una enfermedad contagiosa ni indica una higiene descuidada. Además, puede controlarse siguiendo el tratamiento indicado por el dermatólogo y también reforzando la autoestima y la calidad de vida.

¿Cuál es la causa de la psoriasis?

Un trastorno en el sistema inmunológico, sistema encargado de protegernos de infecciones y enfermedades, es el origen de esta enfermedad. Concretamente se debe a un descontrol en el crecimiento de los queratinocitos, las células que se encuentran en la última capa de la piel, las cuales crecen cada 3 o 4 días cuando lo normal sería aproximadamente 28 días.

El factor genético también tiene su importancia ya que la psoriasis se desarrolla debido a una combinación entre factores genéticos y ambientales. Y entre estos últimos factores encontramos los más relevantes, que son el estrés, los traumatismos debido a un golpe directo en la piel, infecciones bacterianas o víricas, algunos medicamentos pueden provocar brotes, el clima frío y cambios de estación, el alcohol, tabaco y la obesidad.

Síntomas de la psoriasis

Los síntomas se caracterizan por la aparición de manchas/placas enrojecidas en la piel de diverso tamaño. Estas manchas/placas al principio se confunden, principalmente por el picor, con una posible falta de hidratación en la piel de la zona afectada, pero que se transformarán con el tiempo en escamas blanquecinas e irán acompañadas, normalmente, de pequeñas protuberancias.

¿Que tipos de Psoriasis hay?

Existen multitud de tipos de psoriasis que se clasifican según su extensión, forma clínica y localización. Pero sin ninguna duda, es el médico especialista, el dermatólogo, el que certifica el grado de afectación corporal para determinar el tratamiento más adecuado.

Psoriasis según la extensión

Leve: las placas ocupan menos del 5% de la superficie corporal total.

Moderada: las placas ocupan entre el 5 y el 10% de la superficie corporal total.

Grave: las placas ocupan más del 10% de la superficie corporal total.

También existe una casera manera de evaluarte tú mismo cuanta superficie corporal, en general, está afectada y es ésta: la palma de la mano representa aproximadamente el 1% de la superficie total del cuerpo, por lo que si las placas de la psoriasis ocupan dos palmas, tienes un 2% afectado.

Formas clínicas de psoriasis

La psoriasis también puede presentarse según su forma clínica:

Psoriasis en placas: se trata de la forma más frecuente en la que puede encontrarse la psoriasis. Se trata de las manchas rojas y engrosadas que se presentan en la piel. Son más conocidas como placas y en ellas se concentran las escamas, que no son más que células muertas. Estas escamas se desprenden de las placas y en esta zona suele aparecer dolor, picor y agrietamiento.

Psoriosis de las uñas: sin duda se trata de una de las manifestaciones más frecuentes de psoriasis ya que puede encontrarse en un 45% de los pacientes. Se localiza normalmente en las uñas de las manos pero también puede aparecer en las uñas de los pies. Se identifica por sus diferentes formas, y éstas pueden ser: pequeños hoyos en la superficie de la uña, separación de la uña del lecho linguinal debido a la hiperproliferación de queratocitos (células de la piel) debajo de la uña y por la aparición de manchas amarillas debajo de la lámina de la uña que la decoloran.

Psoriosis eritrodérmica: es la forma menos común de psoriasis. Se caracteriza por el enrojecimiento ardiente de la piel y por su amplia extensión ya que afecta a más del 90% del cuerpo. Además, va acompañado de picor, dolor agudo e hinchazón.

Psoriosis pustulosa: se trata de una variante poco frecuente que también se extiende por casi todo el cuerpo. Se detecta por la fiebre elevada acompañada de malestar general y enrojecimiento del cuerpo. Un día más tarde aproximadamente aparecen las pústulas y 2 o 3 días después se inicia la descamación concluyendo con la desaparición de las pústulas y el enrojecimiento.

Psoriosis gutatta o en gotas: otra variante poco frecuente y con un target muy concreto: niños y adultos jóvenes. Se le llama psoriasis en gotas porque su aparición recuerda a pequeñas gotas rojas sobre la piel sobre todo en tronco y extremidades. Desaparece normalmente a los dos o tres meses.

Psoriasis según la localización:

Cara: descamación localizada alrededor de nariz, cejas, frente y sien. En los hombres aparece también con más frecuencia en la zona de la barba a causa de la irritación producida por el afeitado.

Orejas: se trata de una localización común localizándose detrás de las orejas y extendiéndose hacia el cuero cabelludo. A consecuencia de esta psoriasis, se producen fisuras y descamaciones en el interior del oído.

Cuero cabelludo: zona común ya que afecta a más del 70% de los pacientes y que se presenta en forma de placas blancas y plateadas. Además, puede extenderse hacia la frente, orejas, nuca y sien.

Planta de las manos y pies: inflamación y engrosamiento de la piel provocando grietas y dolor. Se trata de una zona que va más allá de la misma dolencia ya que afecta a la calidad de vida provocando incluso la invalidez del paciente.

Extremidades: aparición en rodillas y codos.

Genitales: en los hombres aparece un enrojecimiento en la zona del glande mientras que en las mujeres se extiende hasta la vagina. En ambos sexos la zona púbica se ve afectada con frecuencia.

Tronco: suele aparecer frecuentemente en la parte baja de la espalda y los pliegues del pecho y ombligo.

¿Como podemos tratarla?

El diagnóstico debe realizarlo un dermatólogo y por lo general pueden darse diversos tratamientos dependiendo de la gravedad de la psoriasis y de cada paciente. A pesar de existir un tratamiento, éste no es definitivo pero lo que todos ellos buscan es reducir la inflamación y frenar la proliferación de los queratinocitos de la epidermis.

Podemos definir desde las cremas pasando por la fototerapia y, en tratamientos para la enfermedad intensa como son los sistémicos, los medicamentos orales, intramusculares, subcutáneos o intravenosos. Pero dentro de este gran abanico, todos ellos buscan la misma finalidad, cuidar de una forma especial la piel.

Artículo escrito por Sandra Iruin.

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