Corazón en el trasero (Heart Bottom Syndrome)

Aunque el titulo parezca bastante bizarro, hoy quería hablaros sobre una de las disfunciones musculares más comunes dentro del ámbito deportivo. Se trata del síndrome del corazón en el trasero o denominado en inglés, que suena mejor, heart bottom syndrome.

Sin alarmar a nadie, este síndrome se caracteriza por un cambio morfológico en la estructura de los glúteos, que adoptan, debido a varias causas que pondré más abajo, una forma de corazón. Esto conllevará algunas descompensaciones en la zona delantera, principalmente abdomen.

Causas del síndrome del corazón en el trasero

Como he dicho, no es nada grave, pero para mejorar nuestra calidad de vida y modificar nuestro aspecto físico, es importante corregirlo mediante el ejercicio. Las causas más comunes son el sedentarismo, las malas posturas, sobrepeso y embarazo.

Pasarnos muchas horas sentados o sentadas favorecerá el debilitamiento de los glúteos y el abdomen con la consecuente sobreactivación de los flexores de la cadera, que con el tiempo propiciará una anteversión pélvica. Si no se corrige, la persona afectada también empezará a sufrir gran tensión en los extensores de la cadera, cifosis dorsal, acortamiento de los gemelos, etc. El síndrome del corazón en el trasero suele encontrarse de manera más frecuente en mujeres (es más, diría que en hombres con peso normal es extraño verlo), y sobre todo si han dado a luz a lo largo de su vida.

El embarazo, por desgracia, provoca grandes cambios en el cuerpo de la mujer, sobre todo estructurales (ensanchamiento de la cadera, ganancia de peso, cambios hormonales) todos ellos destinados a dar cobijo al niño que viene en camino.

Durante el embarazo la práctica de ejercicio, a nivel correctivo y de tonificación general puede prevenir enormemente la aparición del síndrome. En algunas ocasiones, si el niño se ha obtenido por cesárea, puede ser que el procedimiento quirúrgico haya dañado el transvero abdominal, por lo que la madre, en este caso tendrá más inconvenientes, ya que su estabilización será menor y los músculos del suelo pélvico estarán más inactivos. A veces es irreversible prevenir el síndrome. Debido a la falta de estabilización, el cuerpo se ve obligado a estabilizar la pelvis de alguna manera, y para ello, producirá una sobreactivación en el gluteo medio (los músculos del lateral de culete)

Para los casos anteriores, tanto el de las malas posturas y el sedentarismo, como el del embarazo, si la persona tiene sobrepeso, encontraremos más incovenientes, ya que estéticamente se verá peor y deduciremos inevitablemente, a priori, que los hábitos alimenticios son incorrectos.

corazón en el trasero

Foto perteneciente al libro “Eat, move and be healthy de Paul Chek”

Como corregir el síndrome

La primera premisa sería trabajar directamente sobre los glúteos, pero considero inadecuado centrarnos en esto solamente. Muchos entrenadores actúan de manera mecanicista, como los médicos, y se centran solo en una zona, cuando en realidad el cuerpo, desde una perspectiva muscular, es una tela de araña perfectamente diseñada cuyas disfunciones o distensiones en los extremos provocará cambios en los otros. Por tanto recomiendo trabajar también de manera frecuente toda la unida interior (suelo pélvico, transverso abdominal, diafragma y glúteos), también isquiotibiales y dorsal ancho, sin olvidarnos del correspondiente trabajo de relajación de los flexores de la cadera, aductores, TFL, sóleos etc.

Respecto a ejercicios, las extensiones de cadera, los ejercicios propioceptivos encima de un bosu o con el fitball son muy eficaces. De todos modos, en cuanto el movimiento sea frecuente en la persona, como por ejemplo, realizando trabajos de tonificación en general de tren superior y tren inferior, el síndrome poco a poco desaparece. En casos especiales, dependiendo de la persona, se trabajará de maneras diferentes, pero el protocolo de trabajo debería ser sobre todo centrarnos en la zona del core.

Listado de ejercicios útiles para el síndrome del corazón en el trasero:

  • Hip extension (extensión de cadera o puente en el suelo)
  • Sentadillas.
  • Lunges en todas sus variantes.
  • Turkish Get up (nivel avanzado).
  • Planck (no recomendado en mujeres embarazadas o hipertensos)
  • Step up.

Alimentación y síndrome de corazón en el trasero

Seguiría siendo reduccionista si olvido mencionar que la alimentación es muy importante para tratar el síndrome, y si olvido mencionar que hasta una infección por hongos puede provocarla, ¿verdad?

Los malos hábitos dietéticos, como el exceso de alimentos refinados, grasas de mala calidad, carencia de proteínas, vitaminas, minerales… Puede causar desórdenes a nivel digestivo que producirán diversas molestias en la zona del abdomen. Entre ellas, la inflamación visceral. Sin llegar al extremo de padecer ascitis o una hepatitis por ejemplo, una simple inflamación crónica no detectada en la zona del intestino, provocará un empuje de estos órganos hacia la pelvis, la compresión originada como consecuencia generará dolores por debajo del ombligo. Al principio serán ignorados, desapercibidos en mayor medida, pero cuando comiencen a provocar estreñimiento, hinchazón, gases… el sujeto se verá sometido a un estrés interno importante que le llevará a adoptar posturas inadecuadas con el fin de aliviar sus molestias. Finalmente esto desembocará en un patrón de movimiento incorrecto, que puede dar lugar a descompensaciones musculares a nivel del abdomen, favoreciendo entre otras cosas la aparición del síndrome.

En cuanto al correcto funcionamiento del intestino, recalco que su importancia es crucial. Cité nuevamente a los hongos porque muchas veces son los culpables del estreñimiento, las infecciones urinarias y la inflamación a nivel digestivo que sufren algunas personas a causa de hábitos dietéticos inadecuados.

En resumen, el método más eficaz sería utilizar el ejercicio correctivo, que incluya por supuesto una reeducación postural, acompañado de una alimentación saludable, rica en vegetales frescos, proteínas de calidad y muy limitada en hidratos de carbono de mala calidad. Si a todo esto le sumamos, en el caso de que se dé, una eficiente autogestión del estrés, conseguiremos revertir el síndrome del corazón en el trasero.

Espero que os sirva de ayuda, si necesitáis ampliar información, dejádmelo en los comentarios.

¡A seguid san@s, no lo olvidéis!

Mira esto

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

2 comments to this article

  1. Tony

    on 13 junio, 2016 at 11:36 PM - Responder

    La visceroptosis tiene algo que ver con el síndrome?

    • El rincón del sano

      on 17 junio, 2016 at 9:28 AM - Responder

      Si está muy relacionado. La visceroptosis puede favorecer el síndrome debido a la falta de estabilización el el transverso abdominal.

Deja un comentario